Universidades públicas sin tasas de matrícula, sistema de transporte excelente y una burocracia predecible pero estricta con los plazos.
Berlín es la opción más popular por su vida cultural y ambiente internacional, aunque el alquiler ha subido mucho en los últimos años. Múnich ofrece calidad de vida alta a cambio del alojamiento más caro del país. Ciudades como Leipzig, Dresde o Bochum combinan universidades sólidas con un coste de vida notablemente menor y son buenas opciones si el presupuesto manda.
Las residencias gestionadas por el Studentenwerk son la opción más barata, pero tienen lista de espera larga: se solicitan en cuanto se confirma la plaza Erasmus. El mercado privado (WG-Gesucht, Immobilienscout24) es competitivo, especialmente en septiembre; conviene tener los documentos (carta de admisión, prueba de ingresos o aval) listos para responder rápido a los anuncios.
Alemania es muy ordenada en lo administrativo y en la vida diaria: casi todo tiene una norma, y conocerlas te ahorra sustos.