Un destino todavía poco saturado de Erasmus, con costa adriática a mano y un coste de vida bajo dentro de la Unión Europea.
Zagreb, la capital, concentra la mayoría de plazas Erasmus del país: ciudad de tamaño manejable, casco histórico agradable y buena conexión con el resto de Europa central. Split, en la costa adriática, combina universidad con playa a un paso, aunque con menos oferta académica. Rijeka es una alternativa costera más pequeña y tranquila.
El piso compartido es la vía más habitual para estudiantes Erasmus, con precios todavía bajos comparados con Europa occidental. Las residencias universitarias existen pero suelen priorizar al alumnado local; conviene buscar piso con antelación a través de grupos de Facebook de estudiantes internacionales y portales inmobiliarios locales.
Croacia usa el euro desde 2023 y forma parte del espacio Schengen, así que el día a día es sencillo para un estudiante español.